Los ochenta fue una autentica revolución musical. De pronto llego a nuestros oídos el ritmo fresco e irreverente de grupos de Argentina, de Espana y del mismo Mexico, que comenzaron a inundar las estaciones de radio.
Los Héroes del Silencio, Miguel Mateos, Soda Estereo, Duncan Dhu, Mecano, Los Hombres G y Alaska y Dinarama, entre muchos otros, prendieron fuertísimo en una juventud deseosa de escuchar nuevas propuestas.
Para los mas fresones estaban Timbiriche, Flans, Magneto, Pandora, Luis Miguel, Lucero y otros que surgieron aprovechar la senda que otros habían labrado.
De Puerto Rico y Venezuela aparecieron unos grupos de jovencitos que volvían locas a las chavas, y varios, no lo nieguen, les empezaron a copiar su forma de vestir, sus coreografias y, a escondidas de los cuates, se ponían a oir sus canciones. Hablo de Menudo, Los Chicos y Los Chamos.
En el país del nopal sacaron a Magneto, al Grupo Ciclon y a otros combinados como Fresas con Crema y Fandango. Poca calidad pero con una que otra canción pegajosa que servia para dedicársela a la chavita que te gustara.
Eso fue por el lado popero. En el arrabal de pronto se pusieron de moda los bailes sonideros, de esos a donde no iban los niños popis, pura chusma se dejaba caer en esos bailazos que se ponían de poca. Alli lo que rifaba era la música tropical, mas que nada la cumbia, la salsa y la guaracha, tocada de una forma singular por un cuate que hablaba y ponía discos al mismo tiempo.
Fue toda una moda que todavía no se extingue pero que alcanzo su punto máximo en los ochenta. La Changa, El Rolas, Amistad Caracas, Caribali, Canabrava, 64, Arcoiris, Disneylandia, Tacuba, Perla Antillana, Discomovil Canada y miles mas que pululaban en cada esquina de los barrios populares.
Con esos también se armaban unos guateques que para que te cuento. No necesitabas ir de tacuche ni traer carro. En cualquier cuadra se hacia el ambiente; esto mientras los de clases mas acomodadas mejor se iban a la disco para pasarla bien bailando, sobre todo, música en ingles.
Por esta ocasión hasta aquí llegue, pero luego de seguro volveré a tocar el tema de la música, sobre todo la que se instalo en la época dorada de los ochenta.